«Siempre está con una sonrisa». Nos gustan esas personas.
Es uno de los mayores halagos que pueden hacer sobre ti. No seas dogmático, sé flexible. Permítete cambiar de opinión y no te ofusques en tus convicciones, no todo el mundo ha tenido tus ventajas o incluso tus desventajas (cuidado al criticar).Cada uno somos un mundo.
Sé agradecido. La gratitud es una forma de vida. Gratitud simplemente por no estar en sitios, lugares o países en los que podríamos estar o vivir. ¿Cuántos se cambiarían por ti?
Sé empático también con el entorno y el mundo que habitas. Si empiezas a fijarte en todo lo bueno que te rodea, no acabarás nunca. No tendrás tiempo de fijarte en lo malo. Dedica veinticuatro horas a ver lo bueno que ocurre a tu alrededor, ya verás qué sorpresa te llevas. El 99 % de las personas serán agradables contigo.
Ten buena memoria y recuerda que el banco en el que te sientas, el hospital al que vas y la comida que comes los disfrutas gracias al estudio, el ingenio, las horas de trabajo (y quizá de penurias) y el esfuerzo de otros.
Recuerda que el éxito es un estado de ánimo: solo puedes ser exitoso si sientes que lo eres. No es posible que seas feliz si no tienes esa sensación.
Escucha a todos, también a tu «enemigo»,.ES seguro que algo de razón tendra. Se aprende de todos.
Suelen hablar de que eres el reflejo de las cinco personas con las que más te relacionas. Siéntete rodeado por todos los humanos y serás mucho más fuerte.
El karma no existe. Al universo no le importas nada y es de una mente perdedora pensar que algo depende del inventado karma y no de ti y tus actos. Tener buen karma, lo que quiera que eso signifique, ¿es posible? Si se trata de ser empático y humilde, claro que sí. ¿Por qué sí? Porque la empatía se trabaja día a día, como todo.
Los «buenos» dominan el mundo pero nos venden lo contrario?A mi me gusta pensar que si.
Os admiro,
David Izquierdo
